El Parlamento gallego aprueba el nuevo Plan de normalización lingüística tras meses de debate
El Parlamento de Galicia prevé aprobar en su próxima sesión, los días 6 y 7 de octubre, la actualización del Plan xeral de Normalización Lingüística. La iniciativa, que retoma aspectos del plan de 2004, busca ampliar el uso del gallego en la educación, incrementando el presupuesto destinado y eliminando vetos en ciencias, siempre que se mantenga el equilibrio con otras materias. La tramitación se realiza bajo los artículos 140 y 141 del reglamento parlamentario, permitiendo propuestas de resolución por parte de los grupos políticos. La aprobación del plan marcará la hoja de ruta para la política lingüística en la próxima década, con un enfoque en el consenso y la participación social, tras un proceso de trabajo que involucró a más de 130 expertos y 1.400 aportaciones.
El acuerdo político cuenta con el respaldo de la mayoría social y de algunos grupos políticos, como el PPdeG, que destaca el trabajo riguroso y el diálogo abierto en su elaboración. Sin embargo, las diferentes sensibilidades políticas muestran posturas contrastantes: el PSdeG afirma que el plan responde a una emergencia que requiere medidas inmediatas, mientras que el BNG denuncia que la propuesta retrocede respecto a la protección de la lengua gallega y la califica de “catálogo de rebajas”. La iniciativa también contempla la aplicación de medidas en ámbitos como la educación, la tecnología y el sector audiovisual, en línea con los compromisos alcanzados en el pacto por la lengua.
En el contexto político gallego, este plan se inscribe en la estrategia de los partidos para reforzar la presencia del gallego en la vida pública, especialmente ante la percepción de un retroceso en su uso y en la financiación del sector. La aprobación en el Parlamento se presenta como un paso clave, aunque todavía en proceso de negociación y ajustes. La reacción de los diferentes grupos refleja la tensión entre el impulso del idioma autonómico y los intereses político-partidistas, en un escenario en el que la política lingüística se ha convertido en un símbolo de identidad.
El debate sobre la política lingüística en Galicia también se vincula a otras cuestiones legislativas y presupuestarias, como la Ley de Medidas contra la Violencia Digital y la crisis habitacional, que dominarán la sesión parlamentaria. La aprobación del plan podría tener efectos duraderos en la gestión del uso del gallego en diversos ámbitos, condicionando decisiones futuras en educación, cultura y tecnología, en un momento en que la comunidad se encuentra ante un reto de revitalización y protección del idioma.
En definitiva, la aprobación del nuevo Plan de normalización lingüística representa un paso importante en la política autonómica, que deberá ser complementado con acciones concretas y presupuesto suficiente para garantizar su éxito. La futura implementación y las posibles resistencias marcarán el ritmo de la política lingüística en Galicia durante la próxima década, en un escenario de tensión y diálogo político constante.