Galicia innova en seguridad marítima con bote insumergible para faenar en Terranova
El buque gallego 'Eirado do Costal', de Moradiña S.L., ha sido pionero en incorporar un bote salvavidas cerrado, autónomo e insumergible en los caladeros del Atlántico Norte. Con capacidad para 36 personas, este dispositivo representa un avance significativo en las medidas de seguridad en alta mar para la flota gallega.
Este innovador sistema fue presentado recientemente por la Organización de Productores de Buques Congeladores, en un contexto donde la seguridad marítima es objeto de creciente atención por parte de las autoridades y el sector pesquero. La implementación responde a la necesidad de mejorar los protocolos de evacuación en situaciones de emergencia, en un entorno donde los riesgos son elevados y las condiciones extremas.
El nuevo bote combina propulsión autónoma, comunicación avanzada y localización, permitiendo maniobras precisas y una detección más eficiente en operaciones de rescate. Su sustitución de las tradicionales balsas salvavidas refleja un cambio en las normativas internacionales y en la estrategia de protección de la tripulación en zonas de alta peligrosidad.
El acto de presentación incluyó una demostración en vivo, durante la cual se puso a flote el bote y se realizaron maniobras operativas en el mar. La presencia de altos cargos del sector pesquero, la administración y la autoridad marítima subraya la relevancia de esta innovación en el contexto gallego y su potencial para ser adoptada en otros buques de la flota.
Este avance responde a una tendencia creciente hacia la incorporación de tecnologías de seguridad en la pesca, impulsada tanto por la normativa internacional como por la percepción de riesgo en los caladeros del Atlántico Norte. La Xunta de Galicia ha mostrado interés en promover estas innovaciones para fortalecer la competitividad y la protección de sus profesionales en alta mar.
A largo plazo, la incorporación de estos sistemas podría marcar un cambio en los estándares de seguridad en la pesca gallega, alineándose con las exigencias de un sector cada vez más regulado y tecnológicamente avanzado. La iniciativa también refleja el compromiso del sector pesquero con la innovación y la protección de su tripulación en un contexto de desafíos crecientes en los océanos.