Galicia prepara la PAU 2026 con más alumnos y mayor control en los exámenes
Este martes comienza la Evaluación de Acceso a la Universidad (PAU) 2026 en Galicia, con un total de 13.441 estudiantes inscritos, lo que supone un incremento de 495 respecto al año anterior. La organización ha reforzado la vigilancia en las 36 sedes distribuidas en diez localidades, con medidas estrictas para prevenir fraudes, incluyendo la inspección de objetos personales y dispositivos electrónicos.
El proceso, que se extenderá hasta el 4 de junio, se desarrolla en un contexto de mayor demanda de acceso a la educación superior en Galicia. La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) ha actualizado los protocolos para garantizar la legalidad y transparencia del examen, otorgando poderes adicionales a los profesores en las inspecciones. Las sedes principales se concentran en A Coruña, Vigo y Santiago, aunque también hay unidades en localidades más pequeñas para facilitar el acceso de estudiantes de zonas rurales.
Este incremento en la participación refleja una tendencia de mayor interés por la educación universitaria en la comunidad. La organización del examen busca equilibrar la demanda con medidas de control más rigurosas, en un escenario donde la presión por mejorar resultados y evitar irregularidades es cada vez mayor. La programación de las pruebas mantiene la estructura de tres días, con un calendario que obliga a los aspirantes a acudir en todas las jornadas.
Desde un punto de vista político, la convocatoria de la PAU se inscribe en el marco de las políticas educativas autonómicas, que enfrentan desafíos en recursos y gestión. La Xunta de Galicia ha enfatizado la necesidad de garantizar la equidad y la calidad en el acceso a la universidad, en un contexto de debates sobre la financiación y el currículo. La medida de reforzar la vigilancia responde también a las críticas que han surgido en años anteriores sobre posibles irregularidades en los exámenes.
Mirando hacia el futuro, la comunidad educativa y las instituciones universitarias continúan evaluando posibles reformas en el proceso de acceso, con un enfoque en la transparencia y la igualdad de oportunidades. La experiencia de estos años marca un camino hacia un sistema más controlado, pero también abierto a debatir cómo adaptar las pruebas a las nuevas demandas sociales y tecnológicas. La PAU 2026 en Galicia se presenta, así, como un ejemplo de la tensión entre tradición y modernización en el sistema educativo.