Galicia registra un incremento récord de muertes por calor en mayo, con 18 fallecimientos
Galicia sumó en mayo 18 muertes atribuibles al calor, equivalente a aproximadamente el 18 % del total en España, donde se registraron 101 fallecimientos por esta causa. Este dato representa un aumento significativo respecto a años anteriores y marca un récord histórico para el mes, multiplicando por más de tres la media de la última década.
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, que combina datos de defunciones, temperaturas y población, revela que estos fallecimientos ocurrieron en la última semana y media del mes, coincidiendo con un ascenso generalizado de las temperaturas en toda la región. La tendencia se mantiene en línea con el incremento de eventos extremos relacionados con el cambio climático en toda España.
Este aumento en la mortalidad evidencia las implicaciones sanitarias del incremento de temperaturas y la llegada de olas de calor con mayor intensidad y frecuencia. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado la necesidad de reforzar las medidas preventivas, como el Plan Calor, en marcha desde mediados de mayo, para reducir el impacto en grupos vulnerables.
Desde el punto de vista político, la gestión del cambio climático y la protección de la salud pública siguen siendo prioridades en la agenda gubernamental. Sin embargo, las acciones concretas y la asignación de recursos para afrontar estos desafíos aún generan debate, frente a las políticas de adaptación y mitigación que demandan expertos y organizaciones sociales.
El Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos de las temperaturas extremas establece alertas diferenciadas por zonas, con umbrales que varían entre regiones, como A Coruña, con un riesgo a partir de 27,8 ºC, y Córdoba, que alcanza los 41,3 ºC. En Galicia, los límites oscilan entre los 27,8 y 39,2 ºC, reflejando la vulnerabilidad específica de cada territorio y la necesidad de estrategias adaptadas.
De cara al futuro, el incremento en las temperaturas y eventos extremos plantea desafíos crecientes para la salud pública en Galicia y en toda España. La inclusión de medidas preventivas y la sensibilización ciudadana serán clave para reducir los efectos adversos y adaptarse a un clima en evolución.