Galicia vive su abril más seco en décadas, con temperaturas récord y precipitaciones mínimas
El mes de abril en Galicia ha sido el cuarto más seco de la serie histórica, con una precipitación un 69% inferior a la media y temperaturas significativamente elevadas.
El avance del informe de Meteogalicia revela que las altas presiones dominaron gran parte del mes, favoreciendo un clima muy cálido y escasas lluvias. Solo en los últimos días se registraron tormentas que afectaron principalmente al interior, con precipitaciones localizadas y fenómenos meteorológicos intensos.
Este patrón climático tiene implicaciones directas en los recursos hídricos y en la planificación agrícola. La escasez de precipitaciones afecta también a los embalses, que en algunos puntos apenas alcanzaron el 50% de su capacidad habitual para estas fechas.
Desde una perspectiva política, la sequía en Galicia refuerza la necesidad de políticas de gestión del agua más sostenibles y de adaptación al cambio climático, en un contexto de aumento de eventos extremos. La Xunta ha señalado que estudiará medidas para mitigar futuras crisis hídricas.
El cambio climático global y las alteraciones en los patrones atmosféricos hacen prever que este tipo de situaciones serán más frecuentes. La comunidad deberá fortalecer sus estrategias de resiliencia y gestión de recursos naturales en los próximos años.
En el contexto más amplio, estos datos subrayan la importancia de abordar la sequía como un desafío estructural, que requiere acciones coordinadas a nivel regional y nacional para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y la seguridad hídrica futura.