Incendios en A Coruña: dos focos se unen y queman 165 hectáreas en Vimianzo y Laxe
Dos incendios forestales en Vimianzo y Laxe, en la provincia de A Coruña, se han fusionado en un solo fuego que afecta a una superficie de 165 hectáreas. La confluencia de ambos focos ocurrió en la tarde del sábado, manteniéndose activos y bajo control en su evolución, según la Consellería do Medio Rural.
Estos fuegos se originaron en horarios cercanos, en Vimianzo a las 20.16 horas y en Laxe a las 21.55 horas, en zonas rurales de ambos municipios. Paralelamente, en Lugo, se inició un tercero en Ribas de Sil, afectando a unas 100 hectáreas. La situación de estos incendios refleja la vulnerabilidad del territorio gallego ante las condiciones meteorológicas adversas, como las tormentas y las altas temperaturas.
El operativo desplegado para controlar los incendios en A Coruña incluyó la movilización de 4 técnicos, 26 agentes, 30 brigadas, 29 motobombas, helicópteros y un avión, en una respuesta coordinada entre diferentes cuerpos de emergencia. En Lugo, la actuación también fue significativa, con recursos aéreos y terrestres, y la declaración de nivel 2 de emergencia ante la proximidad del fuego a zonas habitadas.
Estos eventos ponen en evidencia los desafíos que enfrenta Galicia en la gestión de incendios forestales, especialmente en un contexto de cambio climático que favorece la sequía y la proliferación de focos. La respuesta rápida y coordinada entre las instituciones es fundamental para limitar daños y proteger a las comunidades.
Desde el punto de vista político, estos incidentes reavivan la discusión sobre la inversión en prevención y la gestión de recursos en el medio rural. La Xunta de Galicia ha reiterado su compromiso de mejorar las medidas de protección, aunque aún se mantienen debates sobre la suficiente asignación presupuestaria y la planificación estratégica ante eventos de gran escala.
En perspectiva, la tendencia indica que los incendios forestales seguirán siendo un reto importante para Galicia. La adaptación de políticas públicas y la sensibilización social serán clave para reducir su impacto en los próximos años, en un escenario de mayor vulnerabilidad ambiental y climática.