Industria marítima demanda acciones inmediatas ante la crisis bélica que amenaza con paralizar operaciones.
VIGO, 25 de marzo. En un llamado urgente a las autoridades, los representantes del sector mar-industria han subrayado este miércoles la necesidad de implementar medidas inmediatas para mitigar el daño que el conflicto en Oriente Medio está causando en su operativa. Muchas empresas, según advierten, están considerando detener su actividad ante el alarmante aumento de los costos de producción, transporte y seguros, que amenazan su sostenibilidad a largo plazo.
Este mensaje fue expresado por los voceros de la Cooperativa de Armadores (ARVI) del Puerto de Vigo y de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco), quienes leerán una declaración en el puerto gallego durante la firma de un acuerdo de colaboración entre ambas organizaciones.
En su declaración, los representantes del sector mar-industria señalaron que están enfrentando un nuevo desafío global a raíz de la intensificación del conflicto bélico en Oriente Medio, que repercute de forma directa en aspectos clave de su operativa, tales como los costos de energía y el transporte marítimo.
Se destacó un notable aumento en los precios del combustible y las tensiones que afectan al costo energético, un factor crucial para las actividades en tierra vinculadas a la conservación y producción de alimentos. A esto se suman las complicaciones en el comercio internacional, agravadas por el cierre del estrecho de Ormuz, lo que ha generado retrasos en la logística marítima y dificultades en la cobertura aseguradora.
Ante esta situación, los representantes del sector han exigido a las administraciones una "respuesta rápida" a través de medidas que sean "temporales, proporcionales y que fomenten la colaboración entre el sector público y privado".
Entre las solicitudes, destacan mecanismos de apoyo dentro del marco del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMPA), que incluyan ayudas compensatorias para escenarios excepcionales, tal y como se hizo durante la crisis del Covid-19 o los efectos de la guerra en Ucrania.
Asimismo, han solicitado "medidas fiscales directas" que ofrezcan respaldo, en especial si el conflicto se extiende. También abogan por una "flexibilización o prórroga" en la implementación del sistema CATCH IT, diseñado para gestionar digitalmente los certificados de capturas.
Además, proponen incentivos para estimular el consumo de productos pesqueros, incluyendo una eventual reducción temporal del IVA y una revisión de las cuotas en caladeros nacionales para promover descargas en territorio español.
El gerente de ARVI, Edelmiro Ulloa, ha analizado la grave situación del sector, señalando que las medidas del gobierno podrían no materializarse a tiempo. "Las iniciativas anunciadas están pensadas para aplicarse con retraso, y en el mejor de los casos, las ayudas no llegarán hasta septiembre", ha señalado Ulloa, advirtiendo que la falta de liquidez podría llevar a muchas empresas pesqueras a una paralización inminente.
Aunque es complicado determinar el impacto exacto del conflicto armado en el sector, tanto ARVI como Anfaco coinciden en que es "considerable". No se trata exclusivamente de los costos de combustible y energía, sino también de los retos logísticos, fletes, seguros y el precio de insumos intermedios como cartón y plásticos.
Además, han criticado que las ayudas propuestas por el gobierno sean limitadas a 200.000 euros por embarcación o 400.000 euros a nivel grupal, lo que excluye a muchos sectores que no cumplen con estos requisitos.
Javier Touza ha remarcado que, durante la crisis generada por la guerra en Ucrania, se estimó que cada aumento de 10 céntimos en el precio del litro de combustible acarreaba un sobrecosto de 485 millones de euros al año; ahora, esos aumentos son aún mayores. En el caso de ARVI, se estima que gestionan anualmente entre 100 y 120 millones de litros de combustible; muchos pequeños pescadores están buscando asociarse para conseguir precios más competitivos.
Pero los problemas no terminan ahí. Roberto Alonso, secretario general de Anfaco, ha resaltado otros desafíos adicionales, como los relacionados con el nuevo sistema CATCH IT. "La Unión Europea no parece captar la gravedad de la situación; llevamos una década pidiendo esta medida y su implementación ha sido deficiente", se lamentó, advirtiendo que si no se toman medidas a corto plazo, se prevé un "colapso" debido al aumento de descargas que se producen a finales de primavera y principios de verano. Según él, ha quedado claro que "el sistema no ha sido suficientemente validado" y carece de la robustez necesaria.
Por último, el presidente del Puerto de Vigo, Carlos Botana, ha reconocido que el actual escenario internacional es motivo de "preocupación" para la entidad, afectando directamente a sus usuarios. Ha expresado la necesidad de un "trabajo conjunto" para encontrar soluciones que permitan al sector pesquero evitar sufrir más consecuencias de decisiones erróneas.