La deuda gallega alcanza los 12.010 millones en 2025, pero representa solo el 13,9% del PIB.
El año 2025 concluyó con un nivel de deuda en Galicia que superó ligeramente la referencia del 13%, marcando un total de 12.010 millones de euros. Aunque se registró un leve aumento de 74 millones en comparación con el cierre de 2024, la proporción de la deuda sobre el Producto Interior Bruto (PIB) gallego se redujo al 13,9%, evidenciando un mejor desempeño respecto al 14,6% del año anterior, según lo publicado por el Banco de España.
En relación a los datos del tercer trimestre de 2025, la deuda disminuyó en 41 millones de euros, cuando alcanzaba los 12.051 millones y representaba el 14,2% del PIB. Este descenso es significativo y refleja una tendencia positiva en la gestión de la deuda gallega.
A pesar de que Galicia está por encima del límite del 13% establecido en la Ley de Estabilidad, es importante señalar que solo cinco comunidades autónomas ostentan una deuda inferior a este porcentaje. Estas son Navarra (9,4%), Canarias (10,8%), Madrid (11,3%), País Vasco (11,5%) y Asturias (12,3%). Notablemente, la deuda gallega sigue siendo notablemente inferior a la media autonómica de 20,2%.
La cifra de deuda del 13,9% al cierre del año actual marca el porcentaje más bajo desde 2011, lo que refleja un avance considerable en la estabilidad financiera de la región en una época donde la deuda ha sido un tema crítico a nivel nacional.
En contraste, las comunidades que enfrentan los niveles más altos de deuda incluyen a la Comunidad Valenciana, con un alarmante 40,7%, seguida de la Región de Murcia (31,2%), Castilla-La Mancha (28,3%) y Cataluña (28,2%). Estos datos subrayan la necesidad de reformas significativas en la gestión financiera de estas regiones.
La deuda total de las comunidades autónomas al cierre de 2025 alcanzó los 341.642 millones de euros, representando un 20,2% del PIB, con un incremento del 1,7% en comparación con el año anterior, lo que es motivo de preocupación para los responsables económicos del país.
A nivel nacional, la deuda total de las administraciones públicas se cerró en 1,698 billones de euros, marcando un aumento del 4,8% respecto al año anterior. Sin embargo, se observa una disminución en relación al PIB, situándose en el 100,7%, el nivel más bajo desde 2020, según las cifras publicadas por el Banco de España.
El incremento en términos absolutos de la deuda fue de 77.652 millones en el cuarto trimestre de 2025 respecto al mismo trimestre del año anterior. A pesar de este aumento, se experimentó un leve descenso en comparación con el récord alcanzado en el tercer trimestre, cuando la deuda pública española superó los 1,700 billones de euros.
De acuerdo con el Protocolo de Déficit Excesivo, la relación de la deuda de las Administraciones Públicas con respecto al PIB nominal fue del 100,7% en diciembre de 2025, lo que indica un descenso de 0,9 puntos porcentuales en comparación con el año anterior.
Las proyecciones del Gobierno habían anticipado una deuda del 101,4% del PIB en su Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo para octubre de 2024. Tras revisiones posteriores, se estimó que la cifra final sería más cercana al 101%, un resultado que parece más realista a medida que avanza el año.
De cara al futuro, el Gobierno proyecta que la deuda se situará en el 100,9% del PIB en 2026, aunque se están actualizando las previsiones macroeconómicas para los próximos Presupuestos Generales del Estado, en respuesta a los efectos de la guerra en Irán y las variadas medidas anticrisis implementadas.
Las estimaciones a largo plazo sugieren que la deuda podría alcanzar el 100% en 2027 y el 99,1% en 2028, con la esperanza de disminuir a 90,6% en 2031 y a 76,8% en 2041. Sin embargo, no se indican plazos concretos para lograr que la deuda caiga por debajo del umbral del 60% recomendado por la Unión Europea.
En cuanto a la deuda de los diversos subsectores dentro de las Administraciones Públicas, se reportó que la deuda de la Administración Central alcanzó 1,563 billones de euros en diciembre de 2025, representando un 92,6% del PIB. Este subsector mostró un crecimiento interanual del 4,9%, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal.
Por otro lado, la deuda de las Administraciones de Seguridad Social alcanzó los 136.179 millones de euros, un aumento del 7,9% con respecto al año anterior. Este incremento ha sido attribuido a los préstamos otorgados por el Estado para cubrir parte del déficit presupuestario, lo que demuestra la necesidad de una revisión profunda de las políticas económicas implementadas.