La nueva ley de incendios en Galicia prioriza la gestión territorial ante el cambio climático
Galicia se prepara para actualizar su normativa contra incendios, reconociendo el cambio climático como un factor que incrementa la virulencia de los fuegos forestales. La ley, en fase de anteproyecto, subraya que el principal motivo de los incendios sigue siendo el abandono rural y la despoblación, que favorecen la acumulación de combustible en el territorio.
El contexto político actual refleja una apuesta por una gestión integral del medio rural, en un momento en que los efectos del cambio climático se hacen sentir con más intensidad en la comunidad. La Xunta busca reducir la incidencia de incendios provocados, negligencias y la mala gestión de la biomasa, en línea con las recomendaciones científicas y técnicas.
Las implicaciones de la normativa apuntan a una transformación en el enfoque de la lucha contra los incendios, dejando atrás la mera inversión en dispositivos de extinción. Se promueve un modelo que prioriza la creación de paisajes resilientes, sostenibles y menos inflamables, con un enfoque preventivo y en la gestión del territorio.
Desde el punto de vista político, la ley refleja una respuesta a las demandas sociales y a la evidencia científica, que advierte sobre la vulnerabilidad del rural gallego ante eventos de gran virulencia. La normativa también busca fortalecer la protección de las comunidades rurales, que concentran gran parte de la población dispersa en la comunidad.
En un escenario de mayor incertidumbre climática, la Xunta insiste en la necesidad de una gestión previa, global e integral del territorio. La ley busca adaptarse a los nuevos desafíos, promoviendo un cambio de paradigma en la política forestal y rural de Galicia.
El horizonte futuro apunta a un modelo de gestión que combine la protección ambiental, la rentabilidad y la prevención, en un contexto donde el cambio climático exige respuestas más integradas y sostenibles para reducir los grandes incendios y sus impactos en la comunidad.