La Xunta da por finalizado el proyecto de Altri en Palas de Rei por inviabilidad eléctrica
La Xunta de Galicia ha comunicado a la empresa Altri el archivo definitivo del proyecto para una fábrica en Palas de Rei, Lugo, tras considerar que es inviable en las condiciones actuales. La decisión se fundamenta en la falta de conexión eléctrica adecuada, que fue la causa principal del cierre del expediente en febrero de este año.
El proceso se inició ante la imposibilidad de incluir la subestación necesaria en la planificación eléctrica del Gobierno central. La empresa, Greenfiber, presentó alegaciones adicionales, pero éstas no fueron consideradas suficientes para revertir la decisión, manteniendo la resolución de archivo.
Este proyecto generó una fuerte contestación social y política. Organizaciones ciudadanas y partidos de la oposición, como el BNG y el PSdeG, expresaron su rechazo, movilizando a miles de vecinos en manifestaciones masivas. La oposición también se centró en la falta de planificación eléctrica adecuada y en la posible inviabilidad técnica del proyecto.
Desde la Xunta, la conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, aclaró que no hay intención de que la empresa presente un nuevo proyecto y que la vía actual está cerrada. La declaración de impacto ambiental del proyecto ya ha agotado su vigencia y, en su opinión, las posibilidades de desarrollo son remotas debido a la falta de conexión eléctrica.
El trasfondo político revela la tensión entre las administraciones y los intereses económicos, en un contexto de oposición social a la planta. La Xunta apuesta por la protección del entorno y la planificación energética, en línea con las políticas del Gobierno central, que priorizan la sostenibilidad y la transición ecológica.
De cara al futuro, la decisión refuerza la percepción de que proyectos industriales en Galicia deben alinearse con una planificación energética sólida y con el respaldo social. La experiencia de Palas de Rei puede marcar un precedente para futuras iniciativas en la región, que requerirán un consenso técnico y social más riguroso.