La Xunta responsabiliza a la CiUG por errores en la PAU y plantea mayor coordinación futura
La Xunta de Galicia ha exigido responsabilidades a la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CiUG) tras una serie de errores en los exámenes de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) en Galicia, que han afectado a cientos de estudiantes en materias como Dibujo Técnico e Historia. La problemática ha intensificado el debate sobre la supervisión y la organización de estas pruebas, que no estaban bajo la competencia directa de la Xunta, sino de las universidades a través de la CiUG.
Este incidente se enmarca en un contexto en el que la Xunta ha señalado que, aunque los errores pueden ocurrir, la sucesión de fallos encadena un problema de gestión y control en la diseño y corrección de los exámenes. La Xunta ha manifestado la intención de intervenir en la coordinación de futuras convocatorias, proponiendo una mayor participación autonómica en la organización, sin alterar la autonomía de los docentes en la elaboración de las contenidos.
Las implicaciones de estos errores son importantes, ya que afectan directamente a la igualdad de oportunidades para el alumnado gallego. La falta de supervisión en la elaboración de las pruebas ha generado dudas sobre la homogeneidad y la fiabilidad de los criterios de evaluación, lo que podría afectar las calificaciones y, en consecuencia, el acceso a la universidad de los estudiantes afectados.
Desde una perspectiva política, esta crisis ha puesto en evidencia la necesidad de una mayor coordinación entre las instituciones educativas y las administraciones autonómicas. La Xunta busca, además, reforzar su papel en la gestión de los aspectos organizativos, manteniendo la independencia en la elaboración de las preguntas, pero controlando aspectos clave como los criterios y las fechas de las pruebas.
De cara al futuro, la Xunta considera que la revisión del proceso y la implementación de controles más estrictos serán esenciales para evitar nuevos errores. La intención es establecer un marco de colaboración más estrecho con las universidades, que garantice la calidad y la equidad en un proceso que afecta a miles de jóvenes en Galicia. La resolución de esta crisis será un punto de inflexión en la gestión de la PAU en la comunidad.