La Xunta retira 2.639 autorrescatadores por incidencias y mantiene la seguridad en incendios
La Xunta de Galicia ha devuelto a la empresa 2.639 unidades de autorrescatadores respiratorios tras detectar incidencias en su funcionamiento. De un total de 2.820 adquiridos, estos equipos fueron considerados defectuosos debido a problemas en las bolsas herméticas aluminizadas, que se hinchaban, aunque el fabricante garantizó su operatividad. La decisión se tomó de manera preventiva para asegurar la protección de los brigadistas durante los incendios forestales.
Este hecho revela una problemática en la adquisición y uso de Equipos de Protección Individual (EPIs) en las labores de extinción de incendios en Galicia. La polémica surge en un contexto donde la gestión de recursos y la seguridad laboral en el sector forestal están siendo objeto de atención y debate político. La oposición ha aprovechado para denunciar supuestas deficiencias en la planificación y control del material destinado a los equipos de lucha contra el fuego.
El gobierno gallego defendió la decisión, asegurando que las incidencias no comprometen la protección de los brigadistas. Además, se anunció la sustitución por una versión mejorada del autorrescatador, que incluye una válvula que impide la entrada de impurezas y posibles escapes de oxígeno. La Xunta también confirmó que todos los trabajadores afectados han recibido el nuevo equipo y que no hay brigadistas sin protección activa.
Por otra parte, la polémica también ha puesto sobre la mesa las condiciones de equipamiento de los brigadistas. La diputada socialista Carmen Rodríguez Dacosta criticó que los brigadistas deben comprar por su cuenta mochilas ignífugas y otros elementos de protección, una situación que, según ella, puede comprometer la seguridad en zonas de alto riesgo. La Xunta respondió que el material básico requerido por los Planes de Prevención de Incendios Forestales está garantizado en los EPIs facilitados.
Este episodio refleja las dificultades en la gestión de recursos en un contexto de creciente incidencia de incendios en Galicia. La criticada situación pone en evidencia la necesidad de revisar los procedimientos de adquisición y control del material, así como la protección laboral en un sector estratégico para la comunidad. La experiencia también puede impulsar futuras mejoras en la política de prevención y extinción de incendios forestales en la región.