Los partidos gallegos guardan un minuto de silencio por las víctimas de Urda
Representantes de PPdeG, BNG, PSdeG y Democracia Ourensana guardan un minuto de silencio en el Parlamento gallego por las víctimas de Urda.
Medio centenar de representantes políticos gallegos guardaron este miércoles un minuto de silencio en las escalinatas del Parlamento de Galicia, en Santiago de Compostela, en solidaridad con las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo). El gesto, celebrado a las 12.00 horas, terminó con un aplauso de los asistentes dirigido a los afectados y a sus familias.
El acto reunió a responsables del PPdeG, BNG, PSdeG y Democracia Ourensana. Por el Grupo Popular acudieron su portavoz, Alberto Pazos, y la secretaria xeral del partido, Paula Prado. El BNG estuvo representado por su portavoz nacional, Ana Pontón, y el PSdeG por varios diputados, entre ellos Patricia Iglesias y Aitor Bouza, en ausencia de su secretario xeral, José Ramón Gómez Besteiro, que secundó otro minuto de silencio en Lugo. La presencia de todas las fuerzas con representación parlamentaria, incluida la formación de Armando Ojea, único diputado de Democracia Ourensana, subraya el carácter transversal de la respuesta institucional.
La iniciativa no nace de forma aislada. Los ayuntamientos gallegos fueron los primeros en sumarse al duelo, el miércoles por la tarde. Al día siguiente se unieron la Delegación y las Subdelegaciones del Gobierno en Galicia, así como la Xunta desde el edificio de San Caetano. Así, la Cámara autonómica completó una cadena de gestos que se repitió en distintas administraciones del país.
Desde el punto de vista político, la escenificación conjunta tiene un valor que va más allá de la condolencia. En un Parlamento donde los grupos mantienen una confrontación habitual, la coincidencia en un mismo gesto sirve como señal de unidad ante una tragedia de alcance nacional. Es también una forma de reconocer que el accidente de Urda concierne al conjunto del Estado, con independencia de las competencias de cada administración.
Queda por ver si este consenso simbólico se traduce en iniciativas concretas, como peticiones de información sobre la investigación del accidente o debates sobre la seguridad de la red ferroviaria. Los próximos plenos del Parlamento gallego serán el primer indicador de si la solidaridad expresada hoy se mantiene en el terreno legislativo y de control al Gobierno.