Primera condena por aporofobia en Vigo: prisión y multa a dos jóvenes por agredir a una persona sin hogar
Dos jóvenes de 20 y 21 años han sido condenados en Vigo a seis meses de prisión y una multa de 540 euros por agredir y humillar a un hombre sin hogar en la vía pública. La agresión ocurrió en marzo de 2025 en el barrio de O Calvario, donde el grupo atacó al hombre dormido bajo unas escaleras, insultándole y lanzándole monedas, con agravante de aporofobia. La víctima fue golpeada y humillada en un acto que la justicia considera discriminatorio y que ha sentado un precedente en Galicia.
Este caso refleja un problema social aún vigente en muchas ciudades gallegas, donde las personas en situación de vulnerabilidad enfrentan agresiones y rechazo. La condena se produce en un contexto en el que las instituciones y colectivos sociales trabajan por visibilizar y erradicar actitudes discriminatorias, particularmente contra las personas sin hogar, un colectivo vulnerable y estigmatizado en la política local y autonómica.
La decisión judicial incluye también la inhabilitación para ejercer profesiones relacionadas con la educación, deportes o actividades de ocio durante 3 años y medio, además de la obligación de realizar un curso de formación en igualdad. La sentencia busca no solo sancionar a los agresores, sino también promover la sensibilización y el respeto hacia las personas en situación de calle, en línea con las políticas de igualdad y derechos humanos.
Desde el ámbito político, este caso pone de manifiesto la necesidad de reforzar los recursos y medidas públicas para protección social y prevención de conductas discriminatorias. La comunidad gallega enfrenta un reto en la integración social y en garantizar la dignidad de todos sus ciudadanos, especialmente los más vulnerables, frente a actitudes que aún persisten en ciertos sectores.
De cara al futuro, la atención a las personas sin hogar y la lucha contra la aporofobia se han convertido en prioridades en la agenda social y política. La condena en Vigo puede servir como ejemplo y punto de partida para fortalecer las políticas de inclusión, sensibilización y protección jurídica en toda Galicia, promoviendo una convivencia basada en el respeto mutuo y la igualdad de derechos.