RDG aclara que su proceder no tiene relación con las comercializadoras 'fantasma'
El consejero delegado de Recursos de Galicia (RDG), Emilio Bruquetas, ha asegurado que la comercializadora gallega de energía no guarda relación con las empresas consideradas operadores 'fantasma'. Aunque el Gobierno central ha iniciado un proceso de extinción de su habilitación, la compañía confía en que sus alegaciones permitan continuar operando con normalidad.
Este procedimiento forma parte de la lucha del Ejecutivo central contra las prácticas fraudulentas en el sector energético. La Xunta, principal accionista de RDG con más del 30%, defiende la legalidad y transparencia de su gestión, destacando que su actividad ha sido rigurosa y técnica, en contraste con las prácticas irregulares denunciadas en otros casos.
La situación genera incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones y el impacto en los consumidores gallegos, que ya están participando en programas de apoyo energético. Desde la sociedad pública gallega se ha resaltado el compromiso de mantener los descuentos y garantizar el suministro para los usuarios afectados.
En paralelo, la Xunta prepara una ampliación de capital que busca fortalecer la solvencia de RDG y ampliar su base accionarial. La operación contempla la incorporación de aportaciones en especie de la Administración autonómica, con la intención de atraer a más empresas gallegas y potenciar la inversión en energías renovables y activos energéticos en la región.
Este proceso responde a una estrategia de la Xunta para consolidar su presencia en el sector energético, promoviendo un modelo más transparente y participativo. La aprobación definitiva de la ampliación está prevista para finales de año, en un contexto de creciente interés de inversores y de una mayor regulación del sector.
El debate político en Galicia se intensifica, con el PSdeG cuestionando la gestión de los fondos públicos y la transparencia del proyecto. La evolución de RDG en los próximos meses será clave para determinar si logra superar las dificultades y consolidar su papel en la generación y distribución energética en Galicia, en un escenario de mayor regulación y control.