La Xunta rechaza la transferencia de la AP-9 aprobada en el Congreso
La Xunta de Galicia ha manifestado su oposición a la transferencia de la autopista AP-9 aprobada recientemente por el Congreso de los Diputados. La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, afirmó que la Xunta no puede aceptar el traspaso en las condiciones actuales y defiende una transferencia que esté debidamente financiada.
El contexto político refleja una discrepancia entre el Gobierno central y la Xunta. La aprobación en el Congreso fue resultado de un acuerdo entre PSOE, Sumar y BNG, pero la Xunta considera que el texto aprobado no respeta los compromisos previos ni contempla las garantías económicas necesarias para Galicia.
Las implicaciones de esta postura afectan a la gestión de la infraestructura y a los recursos económicos de la comunidad. La Xunta argumenta que el texto actual no incorpora medidas clave, como el mantenimiento del 1% tarifario anual hasta 2038, ni asume responsabilidades frente a posibles sanciones de la Unión Europea.
Desde el punto de vista político, la disputa se centra en quién debe asumir los costes asociados y en las condiciones de la transferencia. La Xunta insiste en que la negociación pasará por la creación de una Comisión Mixta, en la que defenderá los intereses gallegos en un proceso aún en desarrollo.
El proceso legislativo continúa con su trámite en el Senado, donde se espera que el PP presente una propuesta. La decisión final dependerá del acuerdo en la Comisión Mixta, prevista para decidir las condiciones de la transferencia y garantizar que beneficie a la comunidad.
El escenario a medio plazo apunta a una negociación prolongada que refleje las tensiones políticas entre el Gobierno central y la Xunta. La comunidad gallega busca asegurar que cualquier transferencia no suponga un perjuicio económico y que respete sus competencias y necesidades específicas.