Más de 35.000 gallegos con daño cerebral adquirido denuncian falta de continuidad asistencial tras el alta
Daño Cerebral Galicia denuncia falta de continuidad asistencial tras el alta hospitalaria y reclama un modelo de atención integral para más de 35.000 personas.
Pacientes con daño cerebral adquirido reclaman en Galicia un modelo de atención integral que conecte la atención hospitalaria con la vida después del alta. Así lo denuncia Daño Cerebral Galicia, entidad que agrupa a las federaciones de la comunidad, donde se estima que más de 35.000 personas tienen esta discapacidad. Su directora, Leticia Vila, afirma que "no existe una continuidad asistencial garantizada", pese a los avances en la fase aguda.
La discapacidad aparece como consecuencia de una lesión en las estructuras cerebrales. Según Vila, cada año se producen alrededor de 7.000 nuevos casos solo por ictus, aunque los datos disponibles son incompletos y no permiten conocer con precisión la dimensión real del problema. El ictus es responsable del 80% de los casos. Entre las demás causas figuran tumores cerebrales, accidentes de tráfico o laborales, caídas, golpes y violencia machista.
Uno de los principales problemas que señala la entidad es la ausencia de un código o etiqueta diagnóstica de daño cerebral adquirido en el alta hospitalaria. Vila explica que, en la actualidad, no existe un sistema de identificación suficiente y sistemático, por lo que muchas personas salen del hospital con el diagnóstico de su lesión, pero sin una valoración completa de las secuelas. Esta carencia, según la responsable, debilita la calidad de los datos epidemiológicos y dificulta planificar los recursos sanitarios y sociales necesarios.
La directora de la entidad subraya además que el proceso no termina con el alta. Para muchas personas y familias, indica, la etapa más difícil comienza entonces, con la adaptación a una nueva realidad y la búsqueda de apoyos. Vila denuncia dificultades para acceder a la rehabilitación, falta de información sobre recursos, listas de espera largas y ausencia de apoyos para recuperar la autonomía. Estas necesidades abarcan la neuropsicología, la logopedia, la terapia ocupacional, la fisioterapia y el trabajo social. Asimismo, señala las dificultades en el medio rural, donde, en sus palabras, "el acceso a los recursos no puede depender del código postal".
Desde la asociación reclaman avanzar hacia un modelo de atención integral, continuada y centrada en la persona, que garantice el acceso a la rehabilitación especializada y a los apoyos para la vida independiente, con independencia del lugar de residencia o de la situación económica. La entidad también recuerda que, ante síntomas como la pérdida repentina de fuerza en un brazo o una pierna, dificultades para hablar o la boca torcida, debe llamarse de inmediato al 112 o al 061, ya que cuanto antes se reciba atención, mayores son las posibilidades de reducir las secuelas.