Protesta masiva en Teo (A Coruña) contra la planta de residuos de construcción.
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 25 de marzo. En una manifestación impresionante, cerca de 150 residentes del municipio de Teo, en la provincia de La Coruña, se reunieron esta tarde frente al Ayuntamiento, donde se estaba llevando a cabo un pleno municipal, para expresar su oposición a la instalación de una planta de tratamiento de residuos de construcción en una zona residencial.
Bajo el lema "Alcaldesa, la salud no se negocia", los manifestantes, compuestos por hombres, mujeres y niños, hicieron sonar pitos y bocinas para hacer eco de su descontento sobre la propuesta de la empresa Excavaciones y Demoliciones Midón, que busca establecer esta planta entre las aldeas de Feros y A Torre. Los habitantes del área temen que esta planta genere ruido, polvo, tráfico de camiones pesados y un impacto visual significativo en su comunidad.
A medida que la alcaldesa Lucía Calvo de la Uz conducía la reunión dentro del consistorio, los gritos de protesta, como "Esta planta no es bienvenida, en la casa de Lucía", resonaron con fuerza desde el exterior, comenzando a las 20:00 horas. Sin embargo, a la hora siguiente, la alcaldesa aún no se había presentado para dialogar con los ciudadanos que la eligieron, lo que prolongó la tensión entre la administración y los vecinos.
La concentración fue organizada por la Plataforma Stop Planta de Residuos-Cacheiras, que señala que la Consellería de Medio Ambiente otorgó la autorización necesaria para la instalación de la planta a finales del año pasado. El Ayuntamiento de Teo alega que la decisión recae en exclusiva sobre la Generalitat, que también es gobernada por el PP con una mayoría absoluta.
Sin embargo, el gobierno local admitió la semana pasada que no ha recibido el informe de viabilidad urbanística requerido por la Consellería, lo cual ha sido percibido por la plataforma vecinal como una falta de acción por parte del Ayuntamiento. Frente a este panorama, los vecinos que se oponen a la planta piden que su ubicación se traslade al polígono industrial de A Ramallosa, más alejado de las viviendas unifamiliares, para salvaguardar la salud y calidad de vida de la comunidad.