Crónica Galicia.

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El informe policial confirma la imposibilidad de acceder a los datos del teléfono móvil de Déborah Fernández Cervera

El informe policial confirma la imposibilidad de acceder a los datos del teléfono móvil de Déborah Fernández Cervera

VIGO, 30 Ene.

El juzgado de instrucción 2 de Tui (Pontevedra) ha recibido el informe pericial elaborado por la Policía Nacional sobre el teléfono móvil de Déborah Fernández Cervera, cuyo cadáver fue encontrado en mayo de 2002 rodeado de pistas falsas. El informe confirma lo esperado: es imposible obtener información sobre contactos, llamadas o mensajes de ese terminal.

El teléfono de la joven estuvo desaparecido durante casi 20 años y fue encontrado de manera casual en septiembre de 2022 durante obras en instalaciones policiales de Madrid. Sin embargo, el móvil se encontró sin tarjeta SIM.

Los peritos de Lazarus Technologies ya habían señalado las dificultades de obtener información válida sin la tarjeta SIM, dadas las características del teléfono. Este extremo ha sido corroborado ahora por los peritos policiales en un informe que fue remitido al juzgado de instrucción hace un par de semanas. La familia de Déborah ha mostrado su indignación por el hecho de que el informe policial conste de solo nueve líneas y no incluya explicaciones sobre las actuaciones llevadas a cabo.

Además, los abogados de la familia han recordado que las comprobaciones realizadas por la Policía se llevaron a cabo sin permitir la presencia de los peritos de las partes.

Por otro lado, el juzgado ha confirmado que se tomarán nuevas muestras de ADN del exnovio de la chica, quien es el único investigado en este caso. Sin embargo, la familia ha denunciado que nuevamente la toma de muestras se realizará sin permitir la presencia de sus letrados.

La familia solicitó esta prueba en su momento, ya que considera que la obtención de ADN realizada en 2002 fue irregular, ya que no había pruebas concluyentes que vincularan al exnovio con el caso. Además, en 2010 se tomó otra muestra que no fue remitida al Instituto Nacional de Toxicología o cuyo resultado no se adjuntó al expediente.

La familia ha manifestado su creencia de que no habrá coincidencia entre el ADN encontrado en el semen que estaba presente en el cuerpo de Déborah y en el pañuelo encontrado junto a su cadáver. Consideran que este semen fue colocado después de la muerte de la joven como una forma de distraer las investigaciones.

Recientemente, el juzgado acordó prorrogar la instrucción por otros 6 meses para llevar a cabo estas diligencias pendientes. Sin embargo, la familia ha reiterado su petición de archivar el caso, tras décadas de lo que consideran un "maltrato" por parte del sistema de justicia.