Galicia, entre las comunidades con servicios sociales más débiles en España
Galicia ocupa el puesto 11 en el desarrollo de su sistema público de servicios sociales, con una puntuación de 4,98 sobre 10. Aunque ha experimentado ligeras mejoras en los últimos años, sigue por debajo de la media estatal en dotación de profesionales y plazas residenciales para mayores. La comunidad destina aproximadamente un 1,85% de su PIB a estos servicios, cifra superior a la media nacional, pero con una cobertura aún limitada en comparación con otras comunidades.
El informe del Índice DEC 2025 revela que en Galicia la cobertura en atención a la dependencia y en residencias para mayores supera la media estatal, pero en otros servicios básicos, como ayuda a domicilio o teleasistencia, la dotación es inferior. La inversión en recursos humanos también refleja una menor dotación de profesionales, con un profesional por cada 2.064 habitantes, frente a la media nacional de 1.363.
El análisis señala que, pese a los avances, el sistema gallego mantiene desequilibrios que afectan a su efectividad. La financiación local representa solo un 21,2% del gasto total, por debajo del 25,8% de la media española. La comunidad destina el 10,01% de su presupuesto en servicios sociales, por debajo del 10,40% del conjunto del Estado.
Estos datos contextualizan la situación política en la comunidad, marcada por una gestión que, aunque ha incrementado el gasto, no ha logrado igualar el nivel de cobertura y calidad de otras regiones. La tendencia apunta a una necesidad de incrementar la inversión y mejorar la eficiencia en la gestión de recursos públicos, en un escenario donde la demanda social sigue en aumento.
El informe también apunta a un futuro en el que Galicia debería afrontar el reto de fortalecer su sistema, especialmente en áreas críticas como la ayuda a domicilio y la atención a personas vulnerables. La apuesta política por una mayor dotación y una gestión más efectiva será clave para reducir las desigualdades en los servicios sociales.
En un contexto de presión por parte de las administraciones y asociaciones del sector, la comunidad deberá definir su hoja de ruta hacia un sistema más inclusivo y robusto. La inversión en servicios sociales será un factor determinante para afrontar los desafíos demográficos y sociales en los próximos años.