Galicia registra 45 muertes laborales en 2025, un incremento preocupante
Galicia registró en lo que va de 2025 un total de 45 fallecimientos por accidentes laborales, además de 10 muertes 'in itinere'. La cifra, calificada de "inadmisible" por CC.OO., refleja una problemática de seguridad que se mantiene y que sitúa a la comunidad en el quinto puesto nacional en accidentes mortales.
El contexto revela que, pese a las cifras, las políticas de la Xunta parecen centrarse en criminalizar el absentismo y las bajas laborales, en lugar de adoptar medidas efectivas para reducir la siniestralidad y mejorar la prevención en los centros de trabajo. La tendencia refleja una priorización de control en detrimento de la inversión en seguridad y salud laboral.
Desde el sindicato, se denuncia que la negligencia y la falta de recursos adecuados en prevención contribuyen a estas cifras. Galicia presenta un índice de 4,23 siniestros mortales por cada 100.000 trabajadores, por encima del promedio estatal, que es de 2,81. La mayoría de las muertes son causadas por patologías no traumáticas, como infartos, y también aumentan las enfermedades mentales relacionadas con el trabajo.
Este escenario tiene implicaciones directas en la calidad de vida de los trabajadores y en las políticas públicas. La atención a la salud mental y la inversión en medidas preventivas son aspectos que requieren urgente refuerzo. La persistencia de estas cifras evidencia la necesidad de un cambio de enfoque en la gestión de la seguridad laboral en Galicia.
El contexto político muestra una tensión entre las prioridades del gobierno autonómico y las demandas sindicales. La próxima movilización del 28 de abril en Ourense, en conmemoración del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, busca poner en foco la situación y exigir mayor compromiso en la protección de los derechos laborales. La percepción de una persecución por las bajas sigue siendo un tema sensible en el debate social.
Mirando hacia el futuro, la tendencia en las cifras subraya la necesidad de adoptar medidas integrales que combinen inversión en prevención, cambios legislativos y una mayor implicación empresarial. Solo así se podrá reducir la mortalidad laboral y mejorar las condiciones de quienes trabajan en Galicia.