Galicia registra 70.500 afectados por alzhéimer, con impacto en la red familiar y la atención sanitaria
Galicia cuenta con aproximadamente 70.500 personas afectadas por el alzhéimer y otras demencias, según datos de FAGAL. La prevalencia en mayores de 65 años alcanza el 12,5%, aumentando al 31,2% en mayores de 85 años. La enfermedad afecta especialmente a mujeres, con cerca de 38.400 afectadas. La atención a estos pacientes recae en gran medida en familiares, quienes asumen tareas que van desde la supervisión hasta cuidados básicos. La situación exige una respuesta política que garantice recursos y apoyos adecuados para las familias y la red sanitaria.
El diagnóstico precoz y la incorporación de nuevas terapias, como Lecanemab y Donanemab, son claves para retrasar la progresión de la enfermedad. Sin embargo, la falta de acceso universal a estos tratamientos refleja una insuficiente inversión en el sistema sanitario gallego y estatal. La política actual se enfrenta a la necesidad de priorizar la detección temprana y ampliar la financiación de estas opciones terapéuticas, que pueden mejorar significativamente la calidad de vida de los afectados y sus cuidadores.
La realidad social de las familias que cuidan a personas con alzhéimer evidencia un impacto económico y laboral considerable. La mayoría de los cuidadores principales dedica unas 60 horas semanales a las tareas de atención, afectando su vida profesional y personal. La escasez de recursos públicos y el incremento de la dependencia en una población envejecida plantean un reto para la política social y sanitaria en Galicia. La atención a estos casos requiere una estrategia integral y sostenida en el tiempo.
Desde la perspectiva política, la Xunta de Galicia y las administraciones estatales deben abordar con mayor énfasis la creación de programas de apoyo, diagnóstico y tratamiento. La inversión en innovación, formación de profesionales y recursos tecnológicos puede marcar la diferencia en la gestión de esta enfermedad. Además, la legislación debería facilitar la incorporación de terapias avanzadas y garantizar un acceso equitativo a todos los afectados, independientemente de su situación económica.
El futuro de la atención al alzhéimer en Galicia pasa por un enfoque más preventivo y tecnológicamente avanzado. La detección temprana y la personalización de los tratamientos son tendencias que deben consolidarse. La colaboración entre instituciones, profesionales y organizaciones sociales resulta fundamental para afrontar de forma efectiva el envejecimiento de la población y la creciente prevalencia de estas demencias.