La Xunta destina 157 millones a un plan de respuesta ante la crisis bélica.
En un esfuerzo por mitigar las consecuencias de la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo, el Consello de la Xunta ha dado luz verde a un ambicioso plan anticrisis que asciende a 157 millones de euros. Esta decisión fue anunciada en una rueda de prensa por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quien enfatizó la importancia de apoyar a sectores económicamente golpeados y a las familias más necesitadas en estos momentos difíciles.
El paquete de ayudas contemplado en este plan abarca varios frentes: se destinarán 62 millones en forma de préstamos a empresas que han sido impactadas por la situación actual, 45 millones se asignarán a ayudas concretas para el sector primario, y otros 23 millones estarán dedicados a fortalecer las medidas de asistencia social. Además, se estima que la Xunta dejará de recaudar cerca de 120 millones de euros en impuestos debido a las reformas fiscales aprobadas por el Gobierno central, lo que eleva la contribución total del plan a 277 millones de euros.
En este contexto, el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, ha hecho varias solicitudes al Gobierno central, abogando por una flexibilización en la regla de gasto y en la utilización de los fondos del mecanismo de recuperación. También ha propuesto un decreto ley que revise de forma excepcional los precios para evitar la paralización de las obras públicas, reflejando así la preocupación por el futuro económico de la comunidad.