Víctimas de Angrois y Adamuz denuncian falta de investigaciones independientes tras la tragedia de Toledo
Las víctimas de Angrois y Adamuz reclaman investigaciones independientes tras la tragedia de Toledo y denuncian la falta de responsabilidades del Estado.
Las plataformas de víctimas de los accidentes ferroviarios de Angrois (Santiago de Compostela, julio de 2013) y Adamuz (Córdoba, enero de este año) han emitido un comunicado conjunto en el que reclaman verdad, justicia e investigaciones independientes tras la tragedia ferroviaria de Toledo. Según afirman, "sin verdad, justicia e investigaciones independientes, las tragedias se repiten".
El comunicado expresa solidaridad con las víctimas de Toledo y se pone a su disposición. Los colectivos sostienen que el episodio no es un hecho aislado ni un suceso imprevisible, sino consecuencia, a su juicio, de la inacción de los gobiernos y del Estado tras los accidentes anteriores.
Como antecedente, los firmantes recuerdan que la Unión Europea abrió dos procedimientos de infracción contra España por incumplir la normativa de seguridad ferroviaria tras el descarrilamiento del Alvia en Angrois. Además, una auditoría europea a Renfe y Adif, cuyo contenido se obtuvo en 2024 tras las trabas del Gobierno, detectó sistemas de gestión de la seguridad que existían sobre el papel, pero que el personal no aplicaba correctamente.
El núcleo de la denuncia se centra en la independencia de las investigaciones. Según los colectivos, la Comisión Europea cuestionó en un informe que la investigación de Angrois cumpliera las exigencias de independencia de la normativa comunitaria, y reclamó una nueva investigación. Asimismo, los colectivos citan la preocupación expresada en el Congreso por funcionarios investigadores del caso Adamuz, que denunciaron falta de transparencia y modificaciones de informes técnicos en instancias superiores.
Las víctimas reprochan que, en su opinión, la prioridad de los gobiernos del PSOE y del PP ha sido atribuir culpas a quienes carecen de autoridad decisoria, en lugar de aprender de los fallos de gestión. Frente a la idea del error humano como causa, sostienen que en un sistema ferroviario complejo y regulado las tragedias responden a fallos estructurales. Señalan también que España acumula el mayor número de víctimas mortales en accidentes de alta velocidad del mundo, frente al caso de Japón, sin muertes de pasajeros en este tipo de accidentes desde 1964.
El debate plantea una cuestión de fondo para la gobernanza ferroviaria: si la rendición de cuentas y la aplicación real de los sistemas de seguridad pueden avanzar sin investigaciones independientes. La resolución de los procedimientos europeos abiertos y la eventual reapertura de la investigación de Angrois serán indicadores clave de la respuesta institucional en los próximos meses.