Publicado el último informe sobre incendios forestales en Galicia, se ha informado de la extinción del devastador incendio en Agolada, Pontevedra, que arrasó más de 500 hectáreas de bosque. Las autoridades han confirmado la culminación de los esfuerzos para controlar el fuego, dando un respiro a los habitantes de la región.
En otro frente, el incendio de Larouco, el más significativo en la historia de Galicia, ha sido estabilizado después de más de una semana de combates. Este fuego ha consume cerca de 30.000 hectáreas, afectando a varios municipios en Ourense y cruzando hacia la provincia de Lugo.
El incendio, que comenzó el 13 de agosto, se propagó rápidamente, afectando a localidades como O Barco de Valdeorras y A Rúa, lo que ha llevado a las autoridades a declarar un nivel 2 de emergencia en esta área. En total, cuatro incendios permanecen activos, con un área todavía en riesgo que supera las 22.000 hectáreas.
En Ourense, el fuego de Carballeda de Valdeorras, iniciado en la localidad de Porto (Zamora), ha alcanzado ya las 3.000 hectáreas. A su vez, los incendios de Chandrexa de Queixa y Vilariño de Conso están en proceso de estabilización, aunque el foco en Vilariño sigue requiriendo vigilancia.
Aparte de las llamas en Ourense, otro incendio relevante se está desarrollando en Vilaboa, Pontevedra, que ha quemado 60 hectáreas, así como otro en Carballedo, Lugo, que afecta a 50 hectáreas de bosque. La situación sigue siendo crítica en varias zonas, evidenciando la magnitud de la crisis forestal en la región.
Por otro lado, los bomberos han logrado extinguir el incendio en Agolada, que comenzó el pasado viernes. Después de intensas labores, se confirmó la extinción a las 13:14 de hoy, aliviando la preocupación por la pérdida de terrenos arbolados en esta parroquia.
En el informe se detalla que, además del incendio de Larouco, otros fuegos también han sido estabilizados, incluyendo los de Oímbra, A Mesquita y Carballeda de Avia, que suman un notable conjunto de hectáreas devastadas. Cada día que pasa, es crucial para las autoridades conseguir un control efectivo sobre estos incidentes que han puesto en riesgo vastas áreas del patrimonio natural gallego.
Finalmente, algunas localidades parecen haber recuperado la calma, con incendios controlados en Montederramo y Vilardevós. Sin embargo, el monitoreo continúa, teniendo en cuenta la situación de sequía y las condiciones climáticas adversas que podrían seguir alimentando estos peligrosos focos de fuego.
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