Rueda presenta un plan de 150 millones para asistir a los sectores gallegos dañados por el conflicto en Irán.
En una reunión celebrada en Santiago de Compostela, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, reveló su intención de aprobar un ambicioso plan de asistencia financiera destinada a los sectores más golpeados por la crisis que se desarrolla en Oriente Medio. Este paquete, que asciende a 150 millones de euros, está programado para ser ratificado en la próxima reunión del Gobierno autonómico el lunes.
Rueda enfatizó que esta nueva inyección económica se unirá a la estimación de 120,6 millones que Galicia dejará de percibir debido a las repercusiones de las medidas anticrisis implementadas por el Gobierno central. Entre las acciones propuestas, destacó la necesidad de facilitar el acceso a financiación rápida para las empresas que operan en la región del conflicto, asegurando que se podrán gestionar créditos en un plazo máximo de diez días.
Además, el presidente expuso la creación de “ayudas compensatorias” dirigidas a los transportistas, así como iniciativas para el sector primario. Aseguró que se dará prioridad a la aceleración de ayudas para aquellos propietarios que han realizado inversiones significativas y que se ven ahora ante serias dificultades, haciendo una mención especial al sector marítimo.
El Gobierno gallego, en medio del contexto del aumento de precios del combustible, pretende que las ayudas para los sectores agrícola y pesquero se gestionen con la mayor rapidez posible. Las subvenciones estarán enfocadas en la renovación de maquinaria y embarcaciones con el fin de minimizar el consumo de recursos y optimizar la eficiencia.
Además de estas medidas, se prevé una agilización de las ayudas en el ámbito de la inclusión social. Rueda indicó que se adelantará el complemento a las pensiones no contributivas, así como a la renta de integración social, asegurando que se hará todo lo necesario para atender las necesidades de la ciudadanía.
Esta intervención se produjo durante un tenso enfrentamiento con Ana Pontón, líder del BNG, quien criticó la lentitud del presidente al referirse a él como “bulopresidente”. Pontón urgió a Rueda a actuar de manera inmediata frente a las crisis generadas por el conflicto en Oriente Medio y propuso un plan más ambicioso que movilizaría hasta 700 millones para beneficios directos a los sectores afectados, una línea de crédito específica para las pequeñas y medianas empresas (pymes) y la implementación de un “escudo social gallego”.