Crónica Galicia.

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El BNG inicia proceso estatutario para seleccionar candidatura a la Xunta, con Ana Pontón como opción segura.

El BNG inicia proceso estatutario para seleccionar candidatura a la Xunta, con Ana Pontón como opción segura.

La líder nacionalista se presentó en 2016 y 2020 y desde entonces ha labrado su imagen de "líder" en la izquierda y "alternativa real" al PP

La Executiva Nacional del BNG ha activado el proceso estatutario para elegir la candidatura a la Presidencia de la Xunta, un proceso formal en el que no existen dudas sobre que Ana Pontón será la cabeza de lista de la formación en las autonómicas de 2024.

Este proceso llega ante la eventualidad de un adelanto electoral para principios de año y responde al cumplimiento de los estatutos de la formación nacionalista, lo que implica la recogida de avales y el debate de las asambleas locales.

Tras la reunión de la ejecutiva este lunes, el Consello Nacional aprobará este sábado, 28 de octubre, el reglamento para la elección de la candidatura.

A partir de la reunión extraordinaria del máximo órgano entre asambleas, se abre el proceso de recogida de avales, lo que permitirá a cualquier militante con plenos derechos de alta presentarse, siempre que recoja 200 apoyos y los presente en el registro de la sede nacional entre el 31 y el 13 de noviembre, como fecha límite.

Una vez finalizado ese trámite, la militancia tomará al palabra a través de los debates y votaciones en las 26 asambleas comarcales de toda Galicia, incluida también la emigración. La votación se llevará a cabo con independencia del número de propuestas que se presenten.

Cuando concluya este proceso, el Consello Nacional someterá de nuevo a votación la candidatura o propuesta que emane de las asambleas comarcales, para la elección definitiva. Posteriormente, es de esperar que se celebre una convención nacional en la que se presente la persona candidata ante la militancia para lanzar oficialmente sus credenciales.

La dirección nacional del BNG abre este proceso para dar cumplimiento a los estatutos aprobados en asamblea nacional hacia la cita con las urnas que para la formación nacionalista es la "más importante en los últimos 42 años" y a las que la formación se presenta "como la alternativa real al PP para liderar el gobierno del cambio".

Los nacionalistas sostienen que se trata de una alternativa que "pasa por disputarle al PP la mayoría absoluta concentrando en la formación nacionalista el apoyo de los gallegos que quieren un cambio real en el país, para abrir un tiempo nuevo".

Según explica la organización, con la apertura de este proceso, el BNG quiere tener la elección de candidatura a la Presidencia de la Xunta concluida (formalmente) ante un eventual adelanto electoral, tras llevar a cabo la preceptiva consulta, debate y votación de la militancia.

La que con toda probabilidad será la candidata a la Presidencia de la Xunta por el BNG, Ana Pontón --Chorente-Sarria (Lugo), 1977--, situó a la formación nacionalista en las pasadas elecciones de 2020 como primera fuerza de la izquierda, con el mejor resultado en escaños de su historia, al conseguir 19 diputados, uno más que el techo electoral cosechado en 1997 (máximo histórico en votos y primer 'sorpasso' del BNG al PSOE). Precisamente, aquellas fueron las primeras autonómicas en las que Pontón pudo ejercer su derecho a voto.

Pontón ha centrado estos tres años y medio a labrarse como 'líder' de la oposición de una izquierda que no consiguió desbancar en julio de 2020 a Alberto Núñez Feijóo al frente de la Xunta y en un escenario parlamentario que retrocedió a la legislatura iniciada en 2009, con solo tres formaciones políticas. Fue en 2012 cuando parte del nacionalismo se alió con Izquierda Unida e irrumpió AGE con nueve diputados capitaneados por Xosé Manuel Beiras, lo que hizo que el Parlamento gallego encadenase ocho años con cuatro formaciones políticas hasta julio de 2020, en que desapareció del panorama autonómico la denominada 'izquierda rupturista'.

En una comunidad en la que, según el CIS, solo se declara con tendencia nacionalista alrededor de un 20%, Pontón logró en julio de 2020 --en sus segundos comicios autonómicos-- no solo situar al BNG en su máximo histórico con cerca del 24% de los votos, sino también arrebatar el liderazgo en la izquierda al PSOE en un momento en el que en el Gobierno central lo dirigía (como ahora en funciones) Pedro Sánchez en alianza entonces con Unidas Podemos, coalición que ha derivado en la candidatura de Sumar liderada por Yolanda Díaz, espacio que en 2020 no obtuvo representación.

En los primeros seis años de liderazgo hasta 2020, Ana Pontón logró reconstituir a una organización sangrada por dentro por las escisiones de 2012, ya cicatrizadas, y superar una 'travesía del desierto' en la que, en el peor momento, consiguió que el BNG salvase su grupo parlamentario con seis diputados conseguidos en 2016. Y lo hizo, renovando las caras y situando al frente de las candidaturas a jóvenes mujeres como lo son Olalla Rodil y Noa Presas, número uno por Lugo y por Ourense, respectivamente.

El reto de Ana Pontón era consolidarse como 'jefa' de la oposición y preparar el terreno para estas elecciones, ahora frente Alfonso Rueda, tras el relevo al frente de la Xunta y del PPdeG. La dirigente nacionalista que en 2020 pedía hacer "historia" en Galicia con un cambio político para situar a una mujer al frente de la Xunta, mantiene este misma idea con un añadido: que el BNG es la "alternativa real" y que son las elecciones "más importantes en 42 años de historia de Galicia".

La portavoz nacional y candidata, se presentó por primera vez como candidata a la Xunta en 2016, considerada entonces por los suyos como "joven, pero sobradamente preparada". Llegó a las elecciones de 2020 siendo madre de una niña y enarbolando la bandera del feminismo y las medidas de conciliación. El recorrido político se remonta a su adolescencia, cuando se afilió a Galiza Nova y su trabajo político comenzó con las primeras horas de universidad en la compostelana Facultad de Ciencias Políticas.

Militante de la Unión do Povo Galego (UPG), el partido político que históricamente ha hecho valer sus posicionamientos en el seno del BNG, es una experimentada diputada, desde que en 2001 sustituyó en su escaño a Pilar García Negro, y se ganó buenas críticas en los debates electorales y parlamentarios.

Tras asumir en 2014 las riendas del BNG en las horas más bajas de la formación, ha dirigido la 'refundación' de la organización y ha logrado captar una nueva vía de base social con el 'fichaje' de la número 3 por Pontevedra, Alexandra Fernández, que militó en Anova y que fue diputada de la antigua En Marea.

Desde 2020, ha conseguido mejorar los resultados electorales en las elecciones municipales, con conquistas como la Alcaldía de Santiago en este año 2023, un logro que ahora los nacionalistas pretenden llevar también a San Caetano en las gallegas situando a la primera presidenta mujer y nacionalista en la Xunta. En las pasadas generales, el BNG revalidó el diputado por A Coruña, Néstor Rego, pero aunque mejoró los apoyos se quedó lejos del objetivo de lograr un grupo propio y, al menos, la congresista por Pontevedra.